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Tramlining : siguiendo las ondulaciones y surcos de la carretera

Talvez usted ya ha sentido micro-sacudidas en el volante o ha tenido a veces la sensación de perder el control del vehículo cuando circula sobre tramos de una carretera saturada de baches.

Este fenómeno, llamado "tramlining"” en los países anglosajones, se explica con la tendencia de los neumáticos a seguir los trazos de rodadas como lo harían los rieles de un tranvía.

Afortunadamente, estos fenómenos se limitan generalmente a unos segundos. Con excepción de los conductores obligados a tomar regularmente carreteras mal mantenidas. Para estos, el poder reducir el fenómeno de tramlining es una real necesidad.

La influencia de los neumáticos

Como usted ya lo sabe por experiencia o gracias a este sitio, los neumáticos no son pantuflas corrientes que se pegan a las llantas sin prestarles mayor atención.

Las características de un neumático determinan el comportamiento del vehículo en la carretera, y en nuestro caso, la tendencia o no al "tramlining”.

Los criterios capaces de favorizar el tramlining :
  1. Los neumáticos de alto rendimiento (más pobres en ranuras) son en general más sensibles que los neumáticos dotados de un perfil más acentuado. Esto se explica por el hecho de que el contacto con la calzada es más importante para un neumático deportivo que para un neumático de turismo. Por lo tanto, son más sensibles a los defectos de la carretera.
  2. Cuánto más aumente la anchura del neumático, más ganará éste en adherencia. Por consiguiente, será más sensible al efecto de tramlining.
  3. La batalla o empate, que corresponde a la distancia entre las dos ruedas de un mismo eje, contribuye igualmente a este fenómeno. A mayor batalla, mayor adherencia, y más aumento en la sensibilidad al tramlining.
  4. El desgaste de las suspensiones puede igualmente provocar un juego de la rueda capaz de amplificar el tramlining. Una simple sustitución de las piezas de suspensión desgastadas disminuye considerablemente este fenómeno.
  5. El ángulo de caída, si es negativo, favoriza igualmente el tramlining ya que permite abordar curvas más agresivas.
  6. Los neumáticos antipinchazo refuerzan la tendencia al tramlining debido a la rigidez de los flancos del neumático que transmiten los defectos de la carretera a la suspensión y la dirección.