El Pirelli POWERGY™ 2 es un neumático de verano diseñado para responder a las necesidades de los conductores que buscan una solución práctica, fiable y adaptada a los desplazamientos del día a día. Pensado para la movilidad urbana, es adecuado tanto para los trayectos habituales en ciudad como para los viajes más largos, con un comportamiento diseñado para mantenerse constante en las situaciones de conducción habituales.
Esta segunda generación del POWERGY™ está dirigida a los automovilistas que buscan un neumático de verano polivalente, capaz de acompañar los usos cotidianos manteniendo un buen nivel de control. Su diseño tiene como objetivo ofrecer una conducción suave, ya sea para los desplazamientos urbanos, los trayectos de casa al trabajo o las escapadas ocasionales.
El Pirelli POWERGY™ 2 ha sido desarrollado para favorecer un alto rendimiento en los trayectos diarios. Su baja resistencia a la rodadura contribuye a una conducción más constante, mientras que su nuevo diseño permite mejorar el kilometraje en comparación con el POWERGY™ de primera generación.
La mayor profundidad de los surcos y de las laminillas contribuye a prolongar la vida útil del neumático y a favorecer un kilometraje elevado. Este diseño también ayuda a que la banda de rodadura conserve un aspecto cuidado a medida que se desgasta, para unas prestaciones visuales y funcionales más constantes con el paso del tiempo.
Las anchas ranuras centrales están diseñadas para facilitar la evacuación del agua en contacto con la carretera. Esta arquitectura contribuye a reducir el riesgo de aquaplaning y ayuda al neumático a mantener una conducción más segura y más estable sobre calzada mojada.
Las laminillas con forma de cuchilla están diseñadas para entrar progresivamente en contacto con la superficie de la carretera. Este diseño contribuye a reducir el ruido de rodadura y mejora el confort de conducción, especialmente en los trayectos diarios.
Las laminillas transversales contribuyen a una buena distribución de la rigidez en la banda de rodadura. Gracias a las laminillas centrales, que se extienden por toda la anchura de la nervadura, el neumático favorece un desgaste regular y mantiene un comportamiento más homogéneo con el paso de los kilómetros.